http://lamototeca.blogspot.com.es/ https://www.instagram.com/gipicelius/ https://es.linkedin.com/in/celia-galeano-martín-224604b9 https://twitter.com/gipicelius

No soy nada. No fui nadie.

Suena el despertador, te lavas la cara, desnudas tu cuerpo y lo aseas para empezar el día. Te tapas los defectos de tu rostro con ligeros toques de maquillaje y rimmel en las pestañas. Disimulados los ojos de sueño, te tomás tu café con leche matutino y una tostada antes de emprender una hora de viaje entre bus y metro para llegar a clase. Cuatro horas, quizás seis según el día que toque, para ir formando y puliendo a un profesional más de la que puede ser otra futura promoción de entusiastas comunicadores que se tengan que buscar las pelas trabajando en minucias o garitos 'fast food'. 

De nuevo vuelta a casa (o a la biblioteca, según toque) y a estudiar, a leer, a aprender y después, desconectar y descansar. Dejar volar la mente a otro lugar donde soñar es gratis, y recordar cosas que ya han pasado o que podían haber pasado están permitidas. Donde cada sueño es solo tuyo, donde lo  prohibido está permitido, donde el amor no se extingue, el corazón no se quiebra y lo bueno no parece tener final. 

Fin de semana, día que por fin haces algo distinto a los otros cinco o seis restantes. Salir tranquilamente, o salir de fiesta, en este caso la segunda opción. Un condenado licor del demonio te persuade y te empieza a afectar poco a poco, dejándote sumido en una nebulosa de risa y de absurdas palabras que salen a borbotones por tu boca... Palabras que luego se expulsarán en forma de algo peor.

Para alguien poco habituado al consumo de algo tan fuerte, iluso de lo que podría pasar, no parece importarle tomar dos, tres...cuatro. Y luego querer salir a bailar por una vez en meses y a disfrutar un poco de eso que llaman juventud. Divino tesoro.  
Insisto en lo de licor del demonio, porque nunca esa sensación de ebriedad pensaba que haría caer de bruces al suelo con los ojos sin saber dónde enfocar, sin dejar de expulsar aquel maldito y asqueroso licor a ratos por la boca. Impulsado a salir, sigue y sigue nublando el juicio hasta hacer que casi caigas desmayado y con hipotermia en plena calle, sin saber ni quién fue ese 'ángel de la guarda' que te hizo saber al menos dónde estabas y a dónde te dirigías. No sé aún ni cómo no vino un policía a decir que me quitasen de allí, que los gritos hacían pensar que era algo peor.

Otro ángel de la guarda, ella ya sabe bien quién es, me llevó casi arrastrando entre calles de fulanos y putas, de horas indecentes y de esquinas aun más recónditas. Con aquella mierda ya fuera, semi-meditabunda y sin poder moverte de un sofá piensas: no soy nada. Allí podían haberme dejado y sin poder defenderse ante nada. ¿Eso qué tiene de divertido? Si solo al escribir esto se me revuelven las tripas de acordarme y la náusea vuelve a reproducirse, ¿qué tiene de divertido ahogar las penas en un mar de grados de alcohol y posteriores dolores de cabeza infernales?.
Fue un error, un enorme error que espero no volver a repetir. Porque me sentí indefensa, vulnerable, aún más de lo que día a día puedes serlo. Me sentí fuera de mí. Todo recuerdo se esfumó en cada vaso por unas horas, y no quiero olvidarme de quién soy, cómo soy y de lo que me gusta realmente. No quiero volver a sentir ese frío que te haría quedarte sin poder moverse del sitio hasta que alguien, mejor o peor, qué sabré yo, le de por cambiarte de sitio, ayudarte o llamar a un pitufo. 

Hoy, martes, vuelves más o menos a la rutina sólo interrumpida por una huelga educativa de tres días. Sin pintura, muestras el rostro de cada mañana, somnoliento y con sendas ojeras que te dicen: ¿no es así mejor? La tormenta de mi cabeza va desapareciendo, aunque los recuerdos y los sentimientos que aún anide dentro por algo o alguien vuelvan igual que el agua recibida por un torrente en primavera. No importa no ser correspondida por ese alguien, no importan las ojeras o el tener que volver a una rutina que pueda resultar tediosa. Eso es lo que ahora soy, no quiero ser inconsciente de todo esto. 

Comentarios

Entradas populares